La Cámara de Boya o Querciascopio
ANTONIO QUERCIA

La cámara de boya o querciascopio (bautizado así por el colectivo fotográfico hiperfocal) fue un resultado espontáneo de una larga investigación en el uso de cámaras amateur de principios de siglo. Esta investigación, que recorrió desde las cámaras de plaza (cámaras con los químicos adentro) hasta las de juguete (con lentes de plástico y muy poca definición), me llevó a concluir que el acto fotográfico -la acción y el impulso del fotógrafo- está estrechamente ligado a su máquina.
Optar por el uso de una cámara fotográfica básica (la cámara oscura), desconociendo y no ocupando un largo camino de tecnificación de la fotografía dado por emulsiones ópticas y mecánica de precisión, nos lleva a resumir y a acotar este antiguo reflejo que es fotografiar.
Con el uso de cámaras de plástico, casi de juguete, la sorpresa que invadió al fotógrafo de principios de siglo me invadió a mí en el momento de revelar. El resultado obtenido sumía lo fotografiado en un brumoso deterioro, dándole a estas imágenes una sensación atemporal, reconociendo un tiempo fotográfico remoto. Así, lo fotografiado se volvía único, no solo por el motivo o la situación, sino por la técnica usada, que increíblemente nos acercaba al inicio de la fotografía.
Sus grises y sus definiciones, sus lentes de plástico daban un entorno nostálgico a las obras, como si el misterio de la fotografía se quedase atrapado en estas antiguas cámaras (véanse fotos: gitano, marine).
Con estas experiencias daba por sentado que la tecnificación y masificación del arte fotográfico no tenían relación alguna con la obra final y que, más aún, al desprenderse de estos adelantos nos acercaban a una obra más poderosa, más auténtica, que seduce al espectador, que lo traslada a espacios irreales, extraídos de una realidad plena, o sea, la cámara es el fotógrafo, pero la cámara no ve sola, el fotógrafo ve la visión del vivo. Visión: ojo, que es lo que uno ve, que es ver, que es lo que ve la cámara, cómo ve.
La cámara objeto mecánico se ha masificado completamente, y los formatos que uno cuenta no distan del cuadrado, apaisado o panorámico, pasando siempre por esos límites horizontales y verticales. Uno no mira así, el formato de la